El Palacio de la Aljafería es uno de los monumentos más importantes de la arquitectura Hispano-musulmana del siglo XI. Aunque el edificio ha sufrido sucesivas reformas, podemos pasear entre sus bellos pórticos ajardinados del Patio de Santa Isabel, por el Salón Dorado y el Oratorio.
Del periodo posterior a la Reconquista destaca el palacio mudéjar de Pedro IV, así como la capilla de San Martín.
La reforma más importante desde el punto de vista artístico es la realizada por los Reyes Católicos en 1492.
El palacio fue desde 1485 sede del Tribunal de la Inquisición, incluidas sus cárceles y acuartelamientos de tropas de 1706 en adelante.