 |
|
El Jardín de Cactus fue la última obra que César Manrique concluyó en Lanzarote, en 1991.Es un magnífico ejemplo de recuperación de un espacio deteriorado pues fue proyectado sobre una antigua cantera de extracción de ceniza volcánica, material también conocido como rofe o picón y utilizado por los campesinos lanzaroteños para cubrir los cultivos y mantener la humedad nocturna.
Este espectacular "jardín botánico" acoge cerca de diez mil ejemplares de cactus de más de mil cuatrocientas especies distintas, originarias de América, Madagascar y Canarias, reunidas por el experto en Botánica Estanislao González Ferrer, hoy fallecido.
|
De planta semicircular, César revistió las paredes de piedra, creando una especie de anfiteatro en cuyas gradas pueden admirarse los ejemplares de cactus, perfectamente reconocidos por pequeños carteles. Completa el conjunto un molino antiguo, restaurado y encalado, que muestra en su interior la elaboración de la harina de "millo" canario, conocida popularmente en Canarias como gofio y consumida desde tiempos inmemoriales en las islas.
Desde el punto de vista constructivo, lo más notable del Jardín es su acceso, un espacio previo que impide apreciar parcialmente el conjunto, sino en toda su magnitud, tras atravesar un pequeño laberinto de curvas. De esta fonna, se consigue el objetivo de sorprender al visitante ante la imagen del anfiteatro de piedra, vegetación y agua. Un enorme cactus de hierro de ocho metros de altura y llamativo color verde señala en la carretera la llegada al centro turístico.
|
|
|
|
|